Go to Top

Co-Internacionalización : Compartir para ganar

Actualmente el principal problema para las pymes es la falta de financiación lo cual dificulta tener acceso a líneas de crédito, invertir en nueva maquinaria y tecnología e internacionalizarse. Las  que no cierran, sobreviven y tampoco tienen garantías de sobrevivir durante los próximos años.

Resulta, por tanto, difícil impulsar la innovación y la internacionalización sin disponer de los recursos financieros adecuados.

Ante esta realidad….hay que adaptarse a la situación para encontrar oportunidades sabiendo gestionar las nuevas reglas del mercado.

En este sentido, una de las fórmulas que permite acometer ciertos proyectos, entre ellos, la internacionalización, es la cooperación.

Con capital reducido, sin crédito y sin ayudas públicas el panorama deja pocas opciones en un momento en el que internacionalizarse y abordar nuevos mercados puede ser determinante para mantener la empresa a flote.

Internacionalizarse implica igualmente conocer los pasos adecuados para la empresa y el compromiso de adecuar en la medida de las posibilidades aquellos elementos necesarios para poder vender en un mercado.

Aspectos esenciales como adaptar diseño, embalaje o etiquetado sin olvidar básicos tales como realizar una traducción adecuada  forman parte de las primeras cuestiones a abordar a la hora de realizar un proyecto de internacionalización.

En ocasiones una empresa no consigue vender en determinados mercados y, esto no es necesariamente consecuencia de un mal agente comercial o distribuidor sino que, no se adapta adecuadamente el producto o no se estudia adecuadamente el mercado.

A la hora de acometer un gran esfuerzo como el de internacionalizarse, una opción inteligente es compartir dicho esfuerzo con otras empresas donde coincidan intereses y no se entre en una competencia directa. Incluso en escenarios de competencia directa, la experiencia demuestra que existen más oportunidades mediante proyectos de colaboración internacional que si cada cual va por su lado o aún peor, no se coopera por temor a la competencia directa perdiendo toda oportunidad comercial que pueda surgir.

¿Cuál es entonces la solución?

La solución pasa por un cambio de actitud y perder ciertos miedos. Todos hemos tenido malas experiencias y no hay un seguro que nos proteja ni una técnica innovadora que nos garantice al 100%  no volver a experimentar problemas .

Lo que sí puede hacerse es seleccionar de manera adecuada a los compañeros de viaje, rodearse de un equipo profesional, que comparte los mismos objetivos y valores, todo ello con el fin de minimizar los posibles problemas. De alguna manera, no es muy distinto a planificar un viaje en grupo. No sabemos lo que ocurrirá, pero si podemos minimizar los riesgos si planificamos adecuadamente, contratamos a un guía profesional o bien vamos de la mano de alguién que tiene experiencia y conoce el destino y como siempre, si adoptamos una actitud abierta para aprender y descubrir en el camino sin perder de vista en ningún momento los objetivos planteados y la necesidad de obtener resultados.